-Trae de vuelta todo lo que lleves en tus salidas al campo. Esto incluye todo tipo de basura, incluso la orgánica como, mondas, cáscaras, etc… Naturalmente hay que ser especialmente cuidadoso con no dejar papeles, plásticos o latas.
-Respeta todo lo que ves, ahí estaba antes de que tú llegaras. No arranques ramas ni plantas, no espachurres bichos porque no te gusta su aspecto, no tapes madrigueras y si es posible, tapa tus excrementos.
-Especial atención merecen las colillas. Si eres fumador, por favor, llévate una pequeña bolsita para guardar las colillas y no dejarlas en el campo.
-Procura que se note lo menos posible tu paso por los senderos.
Muchos pensarán, pero si una monda de plátano, o unas cáscaras de cacahuete, eso hasta es bueno. Puede, pero como las rutas de senderismo cada vez son más frecuentadas por mayor número de gente, cada día se notan mucho más esos desperdicios orgánicos que pensamos que hasta vienen bien. ¿Nunca habéis llegado a alguna zona de parada de una ruta y os encontráis con la imagen de mondas y cascaras desperdigadas?, y nos decimos, ¡hay que ver cómo han dejado esto!. Pues posiblemente sea la acumulación del paso de varios grupos, a lo que nosotros contribuiremos en otro momento y otro lugar si no tenemos cuidado.
Esto también es aplicable a las colillas que se esconden bajo las piedras y pensamos que no contaminan. Aparte de que una colilla contamina mucho más de lo que nos imaginamos, si empiezas a levantar piedras en lugares de parada, te encontrarás muchas que llevan mucho tiempo ahí. Y desgraciadamente, también te encontrarás muchas sin tener que levantar piedras.
Sólo con un poquito de actitud por parte de cada uno, conservaremos mucho más intactos nuestros campos, bosques y espacios naturales.
